Apilador

Un apilador es una máquina especializada para almacenes y depósitos que se podría catalogar como un intermedio entre una transpaleta y una carretilla elevadora (montacargas). Las ventajas del apilador radican en que su tamaño y maniobrabilidad le permiten trabajar en espacios reducidos como la caja de un camión.

Además un apilador permite trabajar en áreas congestionadas o pasillos de pequeñas dimensiones a los que un montacargas no podría acceder. Los modelos difieren según cómo vaya quien los maneje, ya que puede ir de pie o sentado. Los segundos son un poco más grandes, pero más seguros y eficaces, ya que quien conduce el apilador está más cómodo.

La capacidad de trabajo de un apilador depende de cómo sea su funcionamiento. Los hay eléctricos y manuales. Los primeros trabajan gracias a un motor conectado al sistema de elevación y pueden levantar hasta dos toneladas. Los manuales funcionan con un sistema hidráulico y pueden levantar hasta mil kilos.

Si bien no se necesita una licencia especial para el manejo de un apilador, siempre es bueno que quien desarrolle la tarea esté correctamente capacitado y con la práctica suficiente para conducir entre los pasillos de un almacén o depósito.

Si bien se detecte algún mal funcionamiento en un apilador, éste debe ser llevado inmediatamente a un técnico especializado, ya que un mal arreglo o un desperfecto sin reparar pueden poner en riesgo no sólo la mercadería sino, y mucho más importante, la salud de las personas que lo operan o se encuentran a su alrededor.